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CARTA DE CANDIDATURA ESPONTÁNEA

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Las cartas de candidatura espontánea son aquellas en las que el candidato envía cartas a las empresas de su interés, a pesar de que éstas no mantienen abierto un proceso de selección.
Las solicitudes espontáneas sirven para presentar al candidato ante una empresa. La carta espontánea se desmarca de las de otros candidatos: la competencia es menor, los candidatos que utilizan este método pueden anticiparse a las necesidades de la empresa. Suelen ser archivadas para posteriores procesos de selección.
Importante.- Un factor clave para que la autocandidatura sea tomada en serio y no acabe con el papel para reciclar es huir de la carta-tipo, "mailing" impersonal que nada aporta a las necesidades de una empresa. Para que estas demandas de empleo prosperen, debemos informarnos de los planes de la compañía en la que deseamos trabajar, así como de sus necesidades más inmediatas.
Preparación de la carta de autocandidatura.- Veamos a continuación los pasos a seguir para conseguir una buena carta.
1. Recogida de datos: Seleccionar las empresas que nos interesan y estudiar concienzudamente sus planes de expansión durante los próximos años. Para ello, nos serán de mucha utilidad consultar las revistas y periódicos económicos, tanto nacionales como internacionales. El siguiente paso es conseguir el nombre y cargo de la persona de contacto en el departamento al que deseamos acceder. Si esta tarea se complica, siempre podremos enviar la carta a la atención del responsable del Departamento de Selección, de Personal, o al de Recursos Humanos. Una llamada telefónica a cualquiera de estos departamentos nos proporcionará el nombre y apellidos de la persona a la que debemos enviar nuestro currículo y el correo electrónico para dirigirla. También podemos revisar en la página Web de la empresa si cuentan con el contacto de la bolsa de trabajo.
2. Preparación de nuestra candidatura: Ha llegado la hora de “vendernos a distancia.”. Para ello analizaremos nuestros puntos fuertes y descartaremos los débiles. Debemos exponer claramente qué podemos ofrecer a la empresa para que ésta nos necesite. Éste es el momento de formular una propuesta sin rodeos, dejando claro que conocemos la trayectoria de la compañía, sus objetivos y prioridades, explicando las ventajas que nuestra incorporación les aportaría (nuestro conocimiento del medio, idiomas, experiencia en el mismo sector pero en otros países, etcétera).
3. Despedida y cierre: Para finalizar, solicitaremos una entrevista para poder ampliar la información que proporcionamos en el currículo y nos pondremos a su disposición, agradeciendo el tiempo que nos han dedicado y cerrando con las fórmulas habituales de cortesía.